En este apartado puedes leer algunos de los comentarios de nuestros alumnos que hemos seleccionado por lo bien que explican los beneficios de nuestros cursos. Desafortunadamente no pueden estar todos, pero sí los que consideramos que mejor nos representan.

Antes me sentía muy nerviosa porque no sabía muy bien qué hacer en esas situaciones. Después de este curso, me siento mucho más tranquila. Ahora sí sé qué puedo hacer. Isabel, peluquera.

¿Lo que más me ha gustado del curso? Que se trata de la realidad. No te hablan de fantasías, de golpes y de todas esas películas. Como ellos dicen, la violencia es algo muy grave y es una irresponsabilidad tratarla a la ligera. Francisco, abogado.

Yo fui una mujer maltratada. Nadie me enseñó a no serlo. Nadie te enseña eso. Este curso debería haberlo hecho antes, mucho antes. No estoy segura de que hubiera evitado los muchos maltratos que sufrí de todo tipo, pero creo que me habría servido de mucho. Isabel, conductora de autobús urbano.

Como la escuela bien dice, la primera barrera de protección debe partir del ciudadano. No podemos esperar del Estado a través del Poder Legislativo, del Sistema Judicial y de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, estén oportunamente en todas partes y sean perfectos. Todos debemos poner nuestro grano de arena. Ojalá todos los ciudadanos asistieran a este curso. Nuestro trabajo sería mucho más sencillo de lo que es. Ramiro, policía nacional.

La sesión presencial es muy intensa y muy amena, pero terminé agotada. Ojalá se pudiera acortar, pero entonces habría que asistir otro día o habría que reducir contenidos. No hay nada perfecto, pero no me arrepiento en absoluto. Ha merecido la pena. Carlota, propietaria de tienda de regalos.

Antes de hacer este curso consideraba que poco se podía hacer ante un agresor sino liarme a golpes y tener suerte. Ahora me doy cuenta de lo muy equivocado que estaba. José Manuel, representante.

Yo tengo experiencia en artes marciales porque las practiqué durante más de diez años y nunca habría hecho este curso si no me lo hubiera recomendado un compañero en el que confío. Me he dado cuenta de muchas ideas equivocadas que tenía en la cabeza. Una de ellas es que el cuerpo como arma no es lo fundamental y usarlo es muy peligroso. Con sinceridad, recomiendo el curso a cualquiera. Tomás, recepcionista de hotel.

Yo llevaba a mi hijo a karate para que aprendiera a defenderse en la vida. Ahora sigo llevándolo porque es un gran deporte y le gusta, pero le enseño Defensa Personal Inteligente para que sepa cómo defenderse de verdad. Mario, profesor de instituto.